El Libertador escribió esta frase en una carta dirigida al general Francisco de Paula Santander, fechada en 1825. Bolívar había sido testigo de cómo, en las nacientes repúblicas americanas, muchos hombres se apropiaban de títulos y cargos sin tener la capacidad, la autoridad moral o el liderazgo real para ejercerlos. Para él, no había mayor pobreza espiritual que la de aquel que ostentaba un nombre sin poder cumplir con las responsabilidades que el nombre exigía.
Bolívar nos enseña que la verdadera autoridad no se decreta, se ejerce. Llamarse jefe no es suficiente; hay que serlo. El título sin acción es una máscara ridícula que termina delatando al impostor. Un líder de mentira, un funcionario que no funciona, un gobernante que no gobierna: todos ellos son la personificación de esta «miseria» que describió el Libertador. La Patria no necesita hombres con títulos vacíos, sino ciudadanos con hechos concretos.
En Telecom Venezuela, donde trabajamos en el ámbito de la Ciencia y la Tecnología al servicio de la Patria, esta enseñanza es un llamado diario a la coherencia. No nos conformamos con llamarnos «servidores públicos»; trabajamos para serlo realmente. Cada cargo que ocupamos, cada responsabilidad que asumimos, debe traducirse en resultados tangibles para el pueblo venezolano. Porque sabemos que llamarse jefe sin serlo no es solo miseria, es una traición a la confianza que la Patria ha depositado en nosotros.
🏛️ Reflexión:
El título se gana con hechos, no con nombramientos. La verdadera autoridad no está en el papel que acredita, sino en la obra que construye. El colmo de la miseria es pretender ser lo que no se es.






