(Caracas, 06 de agosto de 2026).- La doctora Bélgica Molina, investigadora graduada en la Universidad Central de Venezuela (UCV), es un testimonio de cómo la curiosidad científica puede transformarse en soluciones concretas para la salud y el entorno. Actualmente, labora en el Centro de Medicina Regenerativa del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), organismo adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), donde avanza en una línea de investigación de regeneración de tejidos.
Cuenta con una sólida formación académica que abarca la biología, la educación y un doctorado en la Facultad de Ciencias de la UCV. Ha dedicado su carrera al estudio de las células madre de los folículos pilosos, un campo que combina su fascinación por la histología con el deseo de generar aplicaciones médicas innovadoras.
Para esta investigadora, la ciencia es mucho más que un trabajo académico; es una forma de entender y transformar la realidad. Al respecto, explicó: “la ciencia para mí es una pasión porque desde muy pequeña me ha gustado la naturaleza, y la naturaleza está involucrada tanto en la medicina como en el área ambiental”.
La Facultad de Ciencias desempeña un papel clave al fomentar la independencia y el pensamiento crítico en sus estudiantes. Asimismo, destacó que “en la universidad nos educan para ser autodidactas; si tenemos una idea, buscar los medios para ejecutarla. También nos ayudan, nos dan esa herramienta de siempre investigar. Es algo en lo que nos forman desde un principio y nos dan también la base para poder hacerlo”.
Mencionó que el estudio de la histología permite diagnosticar numerosas enfermedades. Fue a partir de este interés que profundizó en el estudio de tejidos y, posteriormente, en el aislamiento de células madre de los folículos pilosos, un área que considera esencial dentro de la medicina.
Más allá de sus logros técnicos, la Dra. Molina busca inspirar a las nuevas generaciones a través de la perseverancia y la originalidad. En su mensaje para quienes inician un camino en la investigación, subrayó la importancia de su convicción personal: “Busquen algo que los apasione, porque esta es una carrera larga. Si hay algo que les gusta y les apasiona, van a poder seguir adelante. Y si encuentran tropiezos, pues van a poder superar esa adversidad”.
Molina enfatizó que, incluso ante el fracaso, la constancia es el motor del descubrimiento. “Uno tiene a veces ideas y no cree que pueden funcionar, pero si uno es constante y perseverante, puede llegar a obtener los resultados que uno espera. A menudo puede uno fallar en algún momento de su vida, pero también podemos tener éxito en muchas otras cosas”, concluyó la investigadora.
Bélgica Molina continúa impulsando la investigación científica e invita a la sociedad a ver la diferencia y las condiciones particulares como puntos de partida para la innovación y la mejora de la calidad de vida.
Mincyt / Prensa MR / Fotografía AA






