Escrita en Lima, el 10 de febrero de 1825, en una carta al general Páez. Bolívar, ya consagrado como el hombre que liberó cinco naciones, reflexiona sobre el valor de los reconocimientos. Para él, ningún título nobiliario, ninguna riqueza, ningún honor mundano podía igualar la grandeza de haber sido llamado Libertador por los pueblos .
El Libertador nos enseña que la verdadera gloria no está en los títulos vacíos ni en el aplauso fácil, sino en la obra realizada. El orgullo humano busca reconocimientos que engordan el ego; la grandeza auténtica nace del servicio desinteresado a los demás. Bolívar pudo haber aspirado a coronas, pero prefirió el título que el pueblo le otorgó con gratitud .
En Telecom Venezuela, asumimos esta enseñanza en ciencia y tecnología. Nuestra labor no busca reflectores ni honores personales. Busca el título más valioso: servir al pueblo, conectar a los venezolanos y contribuir a la soberanía tecnológica de la Patria. Ese es nuestro Libertador
Los títulos se los lleva el viento; la obra libertadora queda grabada en la historia y en el corazón de los pueblos.






