El Libertador pronunció esta advertencia en el Discurso de Angostura (1819), al reflexionar sobre los peligros de la concentración del poder. Tras décadas de lucha, Bolívar entendía que la tiranía no solo venía de fuera, sino que podía nacer del propio gobierno si el poder se eternizaba en una sola persona.
Bolívar nos enseña que un «justo celo», es decir, una vigilancia constante y legítima del pueblo sobre sus gobernantes, es el único muro de contención contra la tiranía. La libertad no es un estado permanente, sino una conquista diaria que exige ciudadanos atentos que no permitan que un magistrado se eternice en el poder, ya que esa permanencia genera costumbre en el pueblo y autoritarismo en el gobernante.
En Telecom Venezuela, asumimos esta enseñanza en ciencia y tecnología. Creemos en instituciones fuertes, pero con vocación de servicio transitorio, no de poder perpetuo. Nuestra labor es conectar al pueblo, no dominarlo; servir con transparencia y fomentar una ciudadanía informada que ejerza ese «justo celo» para proteger su libertad, tanto en la política como en el ámbito digital.
🏛 Reflexión:
El poder que no se renueva, corrompe. La libertad que no se vigila, se pierde. El justo celo del pueblo es la única garantía de una república duradera.






